Lorca · el romance
Para salir de Granada hay que completar un romance con su metro y su rima.
Cuentan que, cien años después, las imágenes de los poemas del 27 despertaron convertidas en bestias y huyeron de los libros.
Hay que salir a buscarlas
Un juego de cartas coleccionables sobre la Generación del 27. Se juega online y se completa en las librerías.
Propuesta para Grupo Planeta · Alberto Frías y Dustin Calderón
Todos los diseños han sido generados para esta propuesta.
Es 1927. El jugador viaja de ciudad en ciudad, camino del homenaje a Góngora en el Ateneo de Sevilla, y va capturando como cartas las bestias escapadas de los poemas.
Cada verso esconde una bestia, y cada bestia es una carta. El juego gira alrededor de conseguirlas todas.
Se juega desde el móvil, sin instalar nada. Las librerías dan bestias que no se consiguen en casa.
En la ciudad de cada poeta del 27 te enfrentas a su maestro para ganar su carta especial.
Quien termina el juego puede comprar una edición especial de la Generación del 27.
Cada maestro espera en su ciudad y no deja pasar a cualquiera. Las Sinsombrero, con el mismo peso que sus compañeros.
Gerardo Diego
Jorge Guillén
Rosa Chacel
Ernestina de Champourcín
María Teresa León
Maruja Mallo
Pedro Salinas
Dámaso Alonso
Concha Méndez
Marga Gil Roësset
Emilio Prados
Manuel Altolaguirre
Vicente Aleixandre
Federico García Lorca
Rafael Alberti
Josefina de la Torre
Luis Cernuda, y el homenaje en el Ateneo
El último reto es para Góngora, el poeta que el grupo reivindicó en 1927: deshacer un verso de las Soledades.
Una carta especial, con el reto vencido y el sello de su ciudad para el pasaporte.
Para salir de Granada hay que completar un romance con su metro y su rima.
En El Puerto, terminar una canción con el ritmo del mar.
En Madrid, terminar una canción de mar y tierra con su ritmo y su rima.
Cada bestia vive en un verso desordenado. Quien lo recompone, guiándose por la métrica, la rima y el oído, la captura y lee el poema entero. Parece un juego de palabras, pero es leer con atención.
Cada bestia es un animal del poema y la imagen que lo transforma. Siempre sola, nunca una persona.
Común, rara o legendaria: cuanto más rara, más transformada está la bestia.
La bestia se transforma a medida que el jugador encuentra su imagen en más poemas.
El juego solo está abierto tres meses, un tramo del viaje por mes, y termina en el Ateneo.
Un juego online deja a la gente en el sofá. Pero las bestias raras hay que salir a buscarlas, y están en las librerías de todo el ecosistema de Planeta, en cada país donde está presente.
El marketing lo hacen los propios jugadores.
Terminar es llegar a Sevilla con todos los sellos del pasaporte. Y tiene recompensa.